
Pocas analogías muestran tantos puntos comunes y de tan variada índole como la que se pueda establecer entre la música y el lenguaje. Como en el lenguaje, el ser humano comienza a adquirir la capacidad de comprensión y la expresión musical en los primeros años de su existencia. Estos aprendizajes actúan de forma relacionada, como demuestra el uso de canciones populares durante la infancia. Por ello, los contenidos del Lenguaje Musical plantean un entendimiento práctico de todos los aspectos del hecho musical, desarrollando capacidades vocales, rítmicas, psicomotoras, auditivas y expresivas; dirigiendo la acción pedagógica hacia un sistema de enseñanza-aprendizaje constructivo que debe partir de un material folklórico que capte la atención de nuestro alumnado.